Imagen: contador de la caldera a comienzo de la temporada.
NUEVA DOCUMENTACION
Carlos ha remitido los siguientes documentos:
– Presupuesto de ISTA.
– Informe de Evaluación del Edificio, que se supone que es como la ITE ampliada y es lo que había que presentar.
Los documentos están en una carpeta compartida de documentación de Drive.
INFORME SOBRE EL PRESUPUESTO DE ISTA.
He estudiado con algún detenimiento el presupuesto de ISTA y me permito hacer algunos comentarios.
1.- El fallo en la reunión del día 3.
Debo comenzar pidiendo disculpas. No debería haber convocado la reunión sin que en la convocatoria estuviera disponible el presupuesto.
Abrí el blog precisamente por eso. Muchas veces debatimos e incluso votamos los temas sin tener información. Los datos se presentan en la reunión misma. Y todo se hace sobre la marcha, de viva voz… Lo cual no es culpa de Carlos: las empresas dan los presupuestos cuando los dan.
No quiero hacer juicios de intenciones, pero tal vez no sea casual que las empresas no den los presupuestos hasta minutos antes de la celebración de las Juntas. Eso hace que no puedan ser estudiados a fondo y se aprueban sin reparar en los detalles, que en ocasiones son esenciales. No quiero decir que sea el caso.
Pero hasta que no esté el papel que se va a debatir y a aprobar no deberían convocarse las reuniones. Precisamente para eso, para tener la documentación disponible y poder estudiarla con calma. Es que si no se hace así se vota sin realmente saber lo que se vota. Esto pasó con especial claridad el pasado día 3. Leído el presupuesto con calma resulta que decidimos cosas sobre el mismo sin tener en cuenta aspectos totalmente fundamentales.
2.- Una documentación que induce a equívocos.
Como recordaréis, en la Junta se debatió si la compra de las válvulas debía financiarse a 12 o a 60 meses ya que, dijo Carlos, no existía la opción de compra en efectivo. Pero la opción de compra sí existe. Carlos no lo sabía porque la información de ISTA hace que parezca que siempre hay que financiar. Fijémonos en cómo se presenta la información:
Hay dos grandes cuadros con las dos alternativas de financiación. Solamente abajo, en la letra pequeña, se dice que se puede pagar al contado y con descuento.
La consecuencia es que votamos entonces con unos datos erróneos que llevan a emitir una voluntad que no es la auténtica.
La estructura de todo el presupuesto es muy similar. Hay grandes cuadros con opciones como las de la imagen anterior. Pero luego hay abundante letra no ya pequeña, sino minúscula, que es esencial para hacerse una idea de lo que se contrata. La letra es tan reducida que para leerla con cierta comodidad es necesario utilizar funciones de ampliación en el ordenador.
Personalmente tiendo a desconfiar de las empresas que hacen esto. Ponen un tipo de letra que disuade de la lectura. Pero luego siempre pueden afirmar que «se lo dije, está por escrito y lo firmó». Es verdad que el criterio no es definitivo. Hay una tradición que da por supuesto que las condiciones detalladas se escriben ahorrando papel, ya que muchas veces son simples formulismos intrascendentes. Esto es cierto en muchas ocasiones, pero en otras no, y en todo caso no tiene sentido en una sociedad con medios informáticos.
Yo adoptaría el siguiente criterio en lo sucesivo. La comunidad de propietarios de Vallehermoso 87 devuelve y no considera todo presupuesto en el que se utilice un tamaño de letra inferior a times 12. Todos los vecinos tienen que poder leerlo con comodidad y para que esto sea así hay que exigir unas condiciones tipográficas mínimas. No todo el mundo tiene un ordenador para ampliar el tamaño de letra.
Si a todo el mundo le parece bien, aunque fuera a efectos testimoniales podemos empezar por este presupuesto. Se lo devolveríamos a IPSA solicitando uno nuevo con condiciones tipográficas adecuadas.
3.- Las dudas en el alquiler.
Leída con detenimiento, la información del contrato, en especial la económica sirve para poco, por no decir nada.
El contrato dice que en el caso del alquiler «EL CLIENTE ha sido informado y acepta que la duración pactada y su complimiento es esencial para ISTA y para el equilibrio económico del contrato y su normal desarrollo». El cliente, o sea nosotros, no fuimos informados de tales cosas ya que esto se escribe en la referida letra minúscula.
La vida útil de los repartidores de costes (RCC), nos dice ISTA, es de 10 años. Por ello el contrato plantea esa duración. Esto tiene su lógica, desde luego. Pero otra vez la cuestión es de detalle. ¿Cómo se revisan los precios? El criterio es el índice de precios de consumo (IPC). Pero resulta que ISTA los puede subir unilateralmente justificando documentalmente las razones objetivas de la modificación.
Esto no me parece realista. ISTA propone para el primer año 0,67 euros mensuales por RCC. Supongamos una subida del 30 por ciento a 0,87 euros. ¿Quién va a ir a juicio por una diferencia de un euro al mes? Nadie. En la práctica, el margen de subida es materialmente libre. Y estás atado durante 10 años.
Con un período de 10 años los números cambian significativamente. En teoría, el alquiler del aparato en sí sin lectura ahora mismo sería 0,30 por radiador. En 10 años se pagarían 36 euros por radiador, siendo 22 el coste de venta. En cuanto haya incrementos de precio, que lógicamente los habrá, es fácil irse al doble. Una casa de 4 radiadores pagaría unos 200 euros cuando pagando en efectivo serían 88.
Obviamente votamos el alquiler porque no sabíamos que nos atábamos 10 años.
Pero es que además hay otro problema añadido. Si no se aceptan las subidas, IPSA puede dar por extinguido el contrato. ¿Y qué pasa entonces con los RCC? Porque los aparatos son de IPSA. A partir del quinto año se pueden comprar. ¿Pero antes de ese plazo? Nada dice el contrato.
Vamos a suponer que por cualquier razón nos quedamos los RCC. Estamos dando por sentado que los RCC de IPSA podrían ser leídos por otras empresas. Conviene cerciorarse de que esto es así porque, al parecer, no lo ha sido en el pasado.
4.- La cuestión de los otros gastos.
Hay un apartado en el que se hace referencia a los gastos distintos a los que se realizan en los radiadores. El nivel de imprecisión es sorprendente. De hecho, uno no sabe dónde se está metiendo.
– Hay que hacer «ciertas modificaciones» en la sala de calderas. Se dice que se lea la documentación que se adjunta. Pero al menos a mí no me ha llegado ninguna documentación adjunta.
– Hay que hacer el equilibrado hidráulico de la instalación, pero el presupuesto NO dice que vaya a hacerlo (como se creyó en la Junta). Pide 889,35 euros por la “Elaboración de un estudio técnico y presupuesto para el equilibrado hidráulico de la instalación (en caso de realizarse posteriormente el equilibrado hidráulico, el importe de dicho estudio técnico sería reintegrado siempre y cuando la compra en único pedido del material relacionado supera los 5.000 euros)”.
– Para cumplir con la ITE 02.13 del RITE 98 aprobado mediante Real Decreto 1751/1988, es OBLIGATORIO la colocación de contadores de energía en los circuitos secundarios de ACS y calefacción para poder realizar un reparto exacto y justos de los costes de la energía entre estas dos partidas. Precios según sección (consultar). Tampoco hay sección alguna que consultar.
– El único gasto cuantificable es el de una certificación de la instalación (16,94 euros por vivienda), que tampoco sabemos si es prescindible o no.
Es evidente que en estas condiciones no podemos acometer la instalación de RCC. Sería firmar un cheque en blanco. No tenemos ni una idea aproximada de los costes. Pueden ir desde mil a varios miles de euros.
5.- Próximos pasos.
Creo que todos estaremos de acuerdo en que resulta necesaria más información y clarificar las cosas. Hay mucho tiempo, el cambio no se podría hacer hasta que termine la temporada de calefacción, hasta abril. Pero conviene no dejar el tema y estudiarlo ya ahora.
Creo que lo que procede es:
1.- Invitar a la representante de ISTA a tener una reunión con los vecinos mediante videoconferencia en la que podamos plantearle las dudas.
2.- Pedir más presupuestos.
5 noviembre 2022.